La Pirámide del Aprendizaje – ¿Cómo enseñar?

Aplicamos estas técnicas en nuestro servicio de refuerzo escolar y academia¿Cómo enseñar de forma efectiva? ¿De qué forma podemos hacer que nuestros alumnos y alumnas retengan los conocimientos mejor? En ocasiones puede ser frustrante ver cómo los alumnos y alumnas no consiguen recordar las lecciones que les enseñamos. Hoy os traemos la Pirámide del Aprendizaje, una forma de que sean capaces de recordar y hacerles ver de qué forma pueden mejorar su rendimiento. Si eres profesor/a, educador/a o estudiante, sigue leyendo, ¡te interesa!

¿Quién ideó la Pirámide del Aprendizaje?

Fue el investigador Cody Blair quien estudió que había una manera en la que el ser humano adquiría conocimientos de una manera más eficaz. A partir del estudio, desarrolló la Pirámide del Aprendizaje. Es conveniente que todo educador/a y profesor/a la conozca, como base de una metodología de enseñanza innovadora.

Desarrollando la Pirámide del Aprendizaje

Encontramos 7 niveles, partiendo de un aprendizaje pasivo, hacia la base, donde se encuentra el aprendizaje activo.

Escuchar

Con sólo escuchar un alumno retendrá sólo un 5% al cabo del día de lo que el profesor imparte. Esto se debe a que el alumno tiene una actitud pasiva, y no interviene en el aprendizaje, ya que sólo “funciona” el oído.

Sorprende que esta sea la forma tradicional de impartir clase en estudios más avanzados como la Universidad, en los que es el profesor imparte una “clase magistral”, siendo los alumnos meros espectadores que escuchan la lección.

Esta técnica tiene alguna ventaja, como es mostrar a los alumnos los valores de respeto por el turno de palabra, el silencio, y la mejora de la escucha activa. Todo esto ayudará a mejorar su conducta con los demás.

Este método podría complementarse con la realización de preguntas a los alumnos para comprobar si han practicado una escucha activa

Lectura

Leer permite retener el 10% de lo que hemos aprendido en un día. Como técnica de aprendizaje es poco efectiva, pero es completamente necesaria, tanto para la mejora de la comprensión, la ortografía y el vocabulario.

Para mejorar la retentiva, un buen método consiste en subrayar la lección a través de las ideas más importante, hacer un mapa conceptual y realizar resúmenes.

Utilizar apoyo audiovisual

De esta forma, los alumnos y alumnas retienen un 20% de la lección al día siguiente. Es una buena forma de captar la atención, que puede ser combinada como las anteriores con tareas de apoyo, como puede ser crear debates en torno a lo aprendido o ampliar información.

Demostrar

En este caso, el alumno pasa de adoptar un papel pasivo a convertirse en agente activo de la enseñanza. Así, demostrando lo que ha aprendido el alumno es capaz de recordar un 30% de lo estudiado. La forma de demostrar algo se basa en identificar el problema planteado, formular hipótesis y después demostrar a través de experiencias para plantear conclusiones.

Una buena forma de aplicar esta técnica es a través de laboratorios, donde los alumnos puedan realizar simulaciones.

La Pirámide del Aprendizaje

Argumentar

Es una de las más complicadas, ya que requiere poner en marcha varias tareas: entender el tema, posicionarse, conocer otras posturas y defender la suya. En este caso, la retención aumenta hasta el 50%.

¿Qué conseguimos argumentando? Expresar a través de razones sólidas nuestra postura, intentando persuadir al otro.

Podemos trabajar en clase comenzando por pedir a los alumnos y alumnas su opinión fundamentada sobre el tema que se tratará, y desarrollarlo a partir de las ideas y argumentos de inicio. A partir de ahí, se podrán hacer grupos de discusión en los que los alumnos y alumnas debatan con sus compañeros y compañeras, bien según su postura real o a través del role-playing. Esta última forma es muy utilizada en diversas dinámicas, como la “Dinámica del Bunker”, en la que una serie de personas tienen que argumentar su posición para no ser abandonado fuera de un bunker en base a sus capacidades y limitaciones para sobrevivir.

Realización de prácticas

Ya lo dice el refranero: “la práctica hace al maestro”. De esta forma, los alumnos son capaces de recordar el 75% de lo aprendido al cabo de un día. La vemos a diario en los deberes, aunque sería mucho más eficaz si se planteara en grupos donde se tuviera que hacer trabajos de aplicación de la teoría.

Enseñar a otros

Es la forma más efectiva de aprender, ya que el alumno deberá dominar el tema que debe explicar a través de la teoría y de ejemplos. Se podrá fomentar a través de exposiciones, en las que el alumno o un grupo de alumnos deberá defender y explicar un tema a sus compañeros.

Conclusiones

Todos estos métodos se dan, en mayor o menor medida, en los diferentes niveles educativos del sistema de enseñanza, si bien es cierto, que según el tipo de materia y contenido que se imparten, puede ser más dificultoso la aplicación de algún nivel, debemos intentar siempre orientar el aprendizaje a la práctica. En nuestro refuerzo escolar fomentamos la práctica como forma de mejorar el rendimiento de nuestros alumnos y alumnas. ¿Estás de acuerdo con este método? Háznoslo saber en los comentarios 😉

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